Semana mundial de la lactancia materna

Desde el 1 y hasta el 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna (SMLM), establecido así desde el año 1992 por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para este año 2018, el emblema de la campaña de la Alianza Mundial pro Lactancia Materna es: “Lactancia materna, pilar de vida”. Esta celebración se desarrolla en más de 150 países, con diversos objetivos, pero manteniendo siempre como principal propósito el impulso de la lactancia exclusiva y prolongada.

Es importante recordar que amamantar coadyuva al desarrollo adecuado del bebé, además de optimizar las facultades cognitivas y ser un apoyo en el establecimiento del vínculo afectuoso entre él y su madre. En tal sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que la leche materna sea el alimento exclusivo desde el minuto cero hasta los seis meses de vida. No obstante, esta se puede extender hasta los dos años, en combinación con otros alimentos.

De igual modo, es oportuno destacar el valor que tiene el apoyo que puede brindar el entorno familiar, pero sobre todo la participación activa del padre, a los fines de garantizar una lactancia íntegra y saludable. La ayuda del hombre resulta transcendental durante el proceso, en paricular en los primeros seis meses, período en el que se recomienda la leche materna como alimento exclusivo, ya que la mujer con el paso de los días puede resultar víctima del agotamiento físico. Es por ello que en esta etapa resulta fundamental la intervención del padre. Asimismo, el vínculo afectivo entre el padre y el bebé también se fortalecerá, convirtiéndose este proceso en una oportunidad más para involucrarse en la crianza de los hijos.

Por otro lado,los múltiples beneficios de la lactancia materna incluyen a las mujeres lactantes, ya que este proceso las puede proteger de padecer depresión postparto, endometriosis, cáncer de mamas, cáncer de ovarios, entre otras enfermedades.